Un proyecto de loteo en la terraza costera de La Herradura se topó con agua salobre a solo 4 metros de profundidad, un escenario típico en Coquimbo donde las intrusiones marinas y los paleocauces definen la viabilidad de las cimentaciones. Antes de mover un metro cúbico de tierra, ejecutamos una campaña de SEV con aperturas de AB/2 hasta 200 metros para delimitar la interfaz agua dulce-agua salada y la profundidad del basamento rocoso. La resistividad eléctrica permite discriminar materiales sin perforar, y en esta ciudad de más de 220 mil habitantes, donde los suelos van desde arena eólica hasta gravas fluviales del río Elqui, la variabilidad lateral es alta. El sondeo vertical complementa la exploración directa y reduce la incertidumbre en zonas de transición. Cuando el perfil lo exige, combinamos el SEV con un ensayo CPT para correlacionar la estratigrafía eléctrica con la resistencia mecánica del terreno.
Una inversión en geofísica reduce los sondajes mecánicos necesarios y acelera la entrega de resultados en terrenos de geología compleja como los de la Región de Coquimbo.
Factores del terreno local
En las quebradas que bajan hacia la bahía de Coquimbo, la alternancia de estratos secos y saturados con distintas concentraciones salinas genera contrastes de resistividad que, mal interpretados, se confunden con cambios litológicos. Hemos visto informes donde una zona de baja resistividad se atribuye a arcilla cuando en realidad era arena fina con agua de mar, un error que cuesta caro en la selección del tipo de fundación. El riesgo de corrosión en pilotes metálicos es real en el borde costero, y la resistividad inferior a 30 ohm-m exige protección catódica o uso de hormigón con aditivos especiales. Además, la presencia de suelos con yeso y sales solubles en los sectores altos de la comuna puede falsear las mediciones si no se corrige el efecto de polarización inducida. Por eso nuestro protocolo incluye calibración diaria del equipo, medición de SP natural antes de cada SEV y contraste de al menos tres aperturas por punto para validar la coherencia de la curva.
Preguntas frecuentes
¿Qué profundidad alcanza un SEV en los suelos secos de Coquimbo?
La profundidad de penetración depende de la apertura de los electrodos de corriente (AB). Con AB de 200 metros, investigamos hasta unos 70 metros en gravas secas. Si el suelo está muy seco, la resistencia de contacto sube y podemos necesitar humedecer los electrodos o usar sales para mejorar el acople. En terrenos con alta resistividad superficial, la profundidad efectiva baja, pero nuestros equipos compensan con mayor potencia de inyección.
¿Cuánto cuesta un estudio de resistividad eléctrica en Coquimbo?
El costo varía según la cantidad de SEVs, la longitud de los perfiles 2D y la accesibilidad del terreno. Una campaña típica de 4 a 6 sondeos verticales más un perfil de tomografía se sitúa entre $310.000 y $479.000 pesos chilenos, incluyendo el informe con las secciones geoeléctricas interpretadas y las recomendaciones para el proyecto.
¿Necesito permisos municipales para hacer un estudio de resistividad en la vía pública?
Para trabajos en bienes nacionales de uso público se requiere autorización del municipio y coordinar con la Dirección de Vialidad si es en una ruta. Nosotros gestionamos los permisos de ocupación de vereda o calzada en la Municipalidad de Coquimbo. En terrenos privados no se necesita permiso, solo la autorización del propietario.